Carga Pesada

Estándar

Algunos camiones sirven para transportar carga pesada de un lugar a otro, pero ¿qué sucede cuando esa carga es emocional? Esos son otros cien pesos.

Mi calidad de Mula ha sido puesta a prueba una vez más, teniendo que cargar sobre mis espaldas algo muy pesado y es mi problema de infertilidad. Algunos lo definen como una discapacidad, otros como una enfermedad o condición, pero les soy sincera, el nombre que se le ponga es lo de menos, igual pesa y duele muchísimo.
 Hay decenas de razones médicas para que una pareja no logre concebir un bebé, algunas más sencillas de resolver que otras. En mi caso ha sido un camino de casi dos años y hasta la fecha no lo he logrado. No les puedo explicar la cantidad de examenes, pruebas, tratamientos y factores he tenido que revisar junto con el equipo médico de la clínica que me asiste.
 Uno a veces se siente solo en el mundo y hay tantas cosas que no sabe que se siente abrumado. Si en algo puedo ayudar contando mi experiencia, creo que habré encontrado el motivo por el cual estoy pasando por esto. Cualquier persona que lea estoy y se interese en el tema le ruego que por favor se comunique conmigo para poder ayudarle en lo que pueda, estaría encantada de hacerlo.

Buscando consuelo en las redes sociales, uno encuentra muchas cosas interesantes, y en este post voy a transcribir algunas partes de un artículo que me encontré en un blog sobre infertilidad. No logré encontrar quién lo escribió pero es tan claro en describir lo que he experimentado que me dio el valor de compartir  con ustedes porque tal vez no lo hubiera podido escribir mejor. Todo lo que van a leer me ha sucedido, y aún así sigo con la esperanza de lograr mi meta, espero que la vida me tenga una bonita sorpresa al final de este largo camino.

“ALGUNOS HECHOS SOBRE LA INFERTILIDAD

Puede sorprenderte que una de seis mujeres que quieren tener un bebé, no pueden concebir. Hay muchas posibles razones: El bloqueo de las trompas de Falopio, el mal funcionamiento ovárico, los desequilibrios hormonales, la exposición a substancias tóxicas, una baja cantidad de esperma del esposo, entre otras. Es más, después de que una mujer llega a los 35 años de edad, se vuelve más difícil tener un bebé, principalmente porque muchos de los óvulos que expulsa son defectuosos.

Todas estas barreras para embarazarse son físicas o fisiológicas, no psicológicas. Las trompas no se bloquean porque la mujer está “esforzándose mucho” para quedar embarazada. Los anticuerpos que matan el esperma no desaparecerán si la mujer simplemente se relaja. Y un hombre no puede hacer que su esperma se mueva más rápidamente si desarrolla una perspectiva más optimista.

SOBRE LOS CONSEJOS BIEN INTENCIONADOS

Cuando alguien que nos importa tiene un problema, es natural intentar ayudarle. Si no hay nada específico que podamos hacer, intentamos darle un consejo. A menudo, utilizamos nuestras experiencias personales o anécdotas que involucran otras personas que conocemos. Quizás recuerdas a una amiga que tenía problemas para quedar embarazada, hasta que ella y su marido fueron a una isla tropical. Por lo tanto, se te ocurre sugerir que ella y su esposo también se tomen unas vacaciones.

Ella aprecia tu consejo, pero ella no puede aprovecharlo debido a la naturaleza física de su problema. No sólo eso, la idea la molesta mucho. De hecho, probablemente la inundan con este tipo de consejos a cada rato. Imagínate lo frustrante que debe ser para ella oír hablar de otras parejas que “mágicamente” concibieron durante unas vacaciones, simplemente haciendo el amor. Para ella, que está en un tratamiento de fertilidad, hacer el amor y concebir un niño no se relacionan mucho. No puedes imaginar cuán duro ella ha estado intentando tener este bebé y cuán desanimada se siente cada mes cuando se da cuenta que falló otra vez.

Tu consejo bien intencionado es un esfuerzo por transformar un predicamento extremadamente complicado en problema demasiado simplificado. Al simplificar su problema de esta manera, has disminuido la validez de sus emociones, haciéndola sentir poco valorada psicológicamente. Naturalmente, ella se sentirá enfadada y molesta contigo bajo estas circunstancias.

La verdad es que prácticamente no hay nada concreto que puedas hacer para ayudarla. La mejor ayuda que puedes dar es tu comprensión y apoyo. Es más fácil apoyarla si puedes apreciar qué tan devastadora es la incapacidad de tener un bebé.

¿POR QUÉ NO TENER UN BEBÉ ES TAN PERTURBADOR?

Las mujeres son criadas con la expectativa de que tendrán un bebé algún día. Han pensado asumir el rol de madres desde que jugaban con las muñecas. Una mujer incluso puede no considerarse parte del mundo adulto a menos que de sea madre. Cuando ella piensa que  no puede tener un bebé, se siente como “mercancía defectuosa.” 

Tan poderosos son los sentimientos conectados con la infertilidad, que la persona se siente muerta o quiere morirse. Peor aún, ella ni siquiera está segura que tendrá un bebé.

¿QUÉ OFRECE LA MEDICINA MODERNA A LA MUJER INFERTIL?

En la década pasada, la medicina reproductiva hizo grandes avances para que se embaracen las mujeres que antes no podían tener hijos. El uso de algunas drogas  puede aumentar el número y el tamaño de los óvulos que la mujer produce, aumentando sus oportunidades de fertilización. Las técnicas de fertilización in vitro (FIV) extraen los óvulos de la mujer y los mezclan con el esperma en un “tubo de ensayo” y se realiza la fertilización en el laboratorio. El embrión puede ponerse de regreso en el útero de la mujer. La inseminación artificial y la transferencia de gametos son algunas otras opciones..

A pesar de las esperanzas que estas tecnologías ofrecen, son un hueso difícil de roer. Algunos procedimientos de alta tecnología se ofrecen solamente en algunos lugares, lo que puede obligarla a viajar grandes distancias. Aun cuando el tratamiento está disponible localmente, la paciente debe soportar las visitas recurrentes al médico, aplicarse inyecciones diariamente, compatibilizar el trabajo y la vida social con los procedimientos, y disponer de considerables sumas de dinero. Todo esto está precedido por una serie de exámenes, que pueden ser complicados y sumamente dolorosos.

Después de cada esfuerzo médico para embarazarla,  debe aguantar la espera, que es salpicada con borbotones de optimismo y pesimismo. Es una montaña rusa emocional. No sabe si sus pechos hinchados son una señal de embarazo o un efecto secundario de las drogas de fertilidad. Si ve una mancha de sangre en su ropa interior, no sabe si el embrión está intentando implantarse o si su periodo está a punto de empezar. Si no está embarazada después de un procedimiento in vitro, puede sentir como si su bebé murió.

Mientras intenta vivir con este tumulto emocional, la invitan al baby shower de una amiga o un bautizo, se entera de que una amiga o colega está embarazada, o un día lee una historia sobre un infante recién nacido abandonado en un basurero. ¿Puedes imaginar su envidia y su rabia con las injusticias de la vida? Dado que la infertilidad penetra casi todas las facetas de su vida, ¿cómo puede sorprenderte que esté obsesionada en lograr su meta?

Cada mes, se pregunta si éste será finalmente su mes. Y si no lo es, se pregunta si puede encontrar energía para intentarlo de nuevo. ¿Podrá costear otro procedimiento médico?, ¿Cuánto tiempo más seguirá apoyándola su esposo? ¿Será obligada a abandonar su sueño?

Tus ganas de escucharla pueden ser una gran ayuda. Las mujeres infecundas se sienten alejadas de las otras personas. Tu habilidad de oírla y apoyarla la ayudará a manejar la tensión que está experimentando. Su infertilidad es una de las situaciones más difíciles que le tocará enfrente.
 

Así como un cuarto ordinario puede ser un lugar lleno de obstáculos en el camino de una persona ciega, la vida cotidiana puede estar plagada de dificultades para una mujer infértil, problemas que no existen para las mujeres con hijos.

Va a la casa de su cuñada para una reunión familiar. Su prima está dándole de lactar a su bebé. Los hombres están mirando el juego de fútbol mientras las mujeres hablan sobre los problemas con sus niños. Se siente distanciada, excluida.

 Navidad y año nuevo son dos ejemplos de las muchas fiestas que son particularmente difíciles para ella. Esas fechas especiales dejan huella. Ella recuerda lo que pensó el año pasado: que el próximo año, ella tendría un nuevo hijo o hija para mostrar a su familia.

Cada fiesta presenta una complicación a la mujer que no puede ser mamá. El día de San Valentín le recuerda su romance, amor, matrimonio y la familia que ella desea formar. ¿El día de la madre y el día del padre? Sus dificultades son obvias.

Actividades mundanas como caminar en la calle o ir de compras a un centro comercial están llenas de trampas. Ver a las mujeres empujando los carritos y los coches de bebés la afectan. Mientras mira la televisión, es bombardeada por comerciales de pañales, comida de bebé, y las pruebas caseras de embarazo.

En una fiesta, alguien le pregunta cuánto tiempo lleva casada y si tiene niños. Siente ganas de salir corriendo, pero no puede. Si ella habla sobre su infertilidad, es probable que le llegue un consejo bienintencionado, del tipo que ella menos necesita: “Sólo relájate. No te preocupes. Pasará muy pronto,” o “Tienes suerte. Yo estoy harta de mis hijos. Desearía tener tu libertad”. Estos son los tipos de comentarios que hacen que ella tenga necesidad de esconderse debajo de la mesa.

Refugiarse en el trabajo y la carrera profesional puede ser imposible. Ver cómo cada mes su sueño no se cumple, puede dificultarle invertir energía para avanzar en su carrera. A su alrededor, sus compañeras de trabajo van quedando embarazadas. Se vuelve doloroso ir a una entrega de regalos para un bebé, pero también lo es distanciarse de los eventos sociales organizados por sus colegas.

RESUMIENDO

Porque no ha podido tener hijos, la vida es sumamente estresante para ella. Está haciendo lo mejor que puede para sobrellevar su situación. Por favor entiéndela. A veces ella estará deprimida. Otras, estará enojada. Algunas veces estará físicamente y emocionalmente exhausta. Ella no va a ser la misma  de antes. Quizás no querrá hacer muchas de las cosas que ella acostumbraba a hacer.

No tiene idea alguna de cuándo, o si acaso, su problema será resuelto. Está comprometida en una aventura agotadora emocional y financieramente con una baja probabilidad de éxito. Generalmente, sólo el 11 por ciento de las personas que utilizan tratamientos de fertilidad logran tener un bebé. Las probabilidades son aún más bajas para las mujeres mayores de 40 años de edad. Sin embargo, entre más persevere, más posibilidades tiene de quedar embarazada.

Quizás algún día tendrá éxito. O quizás algún día se rendirá y optará por la adopción, o asumirá vivir una vida sin hijos. En la actualidad, sin embargo, ella no sabe qué va a pasar. Es lo único que puede hacer para tomarse las cosas día a día. No sabe por qué le ha tocado vivir todo esto. Nadie lo sabe. Lo único que sabe es que tiene que vivir con una angustia horrible todos los días.

Por favor cuídala. Por favor sé sensible con su situación. Dale apoyo. Ella lo necesita y quiere”

  

  • Hola “La MulaªAcabo de leer el texto y estoy alucinado. Nunca habí visto describir mejor las emociones que genera la infertilidad y sus tratamientos.Tanto tus palabras como las que has copiado de otro blog, no pueden ser mas acertadas.Me gustaría me dijeras en que blog las viste.Un abrazo fuerte. Solo decirte que leyendo tus palabras me doy cuenta de que has empezado a ganarle la batalla a la infertilidad.